Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Me mostraste caminos peligrosos repletos de sombras y espinas invisibles,
que pisé a ciegas creyendo que era bueno sangrar, creyendo que el dolor era parte del proceso.
Fui víctima de tanto desprecio; conocí el maltrato espiritual en tus mentiras
Declaré la guerra a tus máscaras, traté de...
Salgo a pernoctar, la luz cambia su trayecto ante mis pasos,
palpitaba la incertidumbre; y cada rastro de mi presencia se ocultaba,
inquieto el abedul disfrazado de monstruo reposa frente a mí,
me acechaba la sombra de palabras inconclusas, supe de inmediato que debía salir;
en ese momento...
Mirando a tus ojos, perpetuando aquel insólito sopor casi divino,
soy el inquilino del ardor profundo que se diluye en tu iris.
Ignoro los nervios, cuando filtro las antorchas artificiales de la calle
y aprovecho tus ojos, recibiendo luz al tiempo que discordia,
descifrando, los vitales...
Tu corazón, un espacio acuoso donde se replantea el comportamiento de las partículas,
que actúa como extirpando significado a todas las formas posibles en el cosmos,
extraño esto de vos, la capacidad de poder mirar hacia algún lugar
y entretejer extrañas relaciones en el vacío.
Desde este...
Es este el alfabeto del que hablaban los sabios,
el delicado símbolo narcotizado en tu mirada,
el descenso de las alevosías divinas,
cifradas en el texto de tus ojos.
Acaso en el ingenio de tus formas salvaguardan códigos,
soberbios labios de mudos aforismos,
aleatorio letargo el que desajusta...
Hay cosas de la noche, que enmudecen los sarcasmos de la luz en rostros llenos de ira,
entes que emergen de fatídicos murmullos, desde las gargantas agotadas de los muertos,
eventos perceptualmente desafiantes, amistades casuales, lamentos, necios y verdugos.
Hay cosas de la noche, pesadillas...
(Escribí esto aproximadamente hace 5 años, lo rescaté de un disco duro antigüo y quiero compartirlo).
...
Cuando sin misericordia sea exhalada tu belleza,
cuando no dé fruto el manantial de tu pecho,
y feroz se pierda el lenguaje de tus pasos,
entonces la anciana de gabán negro,
al fin...
Lo sé,
y no pretendo detenerte, es imposible con una mano amortiguar una corriente de aire
y esto no se trata de tapar el sol con un dedo, porque a la verdad no escapa ni siquiera el amor.
He intentado comprender los misterios en tu mirada, buscando lo incierto entre constelaciones diminutas...