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Introducción:
Dijiste:
"Acabaré con tu dragón por ti"
Mentira, mentira.
Los dos sabemos
que a mis mounstros
he de matarles yo.
Problema 1:
Ellos no se esconden
debajo de la cama,
ni dentro del armario.
A diferencia de mí,
ni siquiera llevan máscaras.
No me rodean,
mis fantasmas están dentro de...
Movido por el SON de tu RISA,
el viento sopla en tu dirección.
Captura
poco a poco,
sin prisa,
el olor de tu alma
el sonido de tus carcajadas
el brillo de tus ojos
y las palabras encerradas.
Y es verdad
que se airean tus secretos
tan celosamente guardados,
(y es verdad que esos secretos
saben a...
Un solo paso más
y te precipitas al vacío.
Después de todo,
tampoco te importa.
Llevas años siguiendo la corriente.
Lo que te importa es seguir al resto.
No equivocarte.
Ser mediocre para no desentonar.
Por una vez más que te dejas levar...
Tanto te aburre la vida
que ni siquiera la cuerda floja...
Oyes el sonido
de su corazón
al romperse,
partirse,
despedazarse.
(¿Culpa tuya?)
No te queda más remedio que repararlo.
Pegar trocito a trocito
(con disculpas
y regalos de arrepentimiento)
lleva demasiado tiempo,
¿verdad?
no encontrarías todas las partes,
no quedaría igual.
Fundir (a besos)...
Me arrancaste el corazón,
y ahora lo tienes entre las manos.
¿Qué vas a hacer con él?
¿Guardarlo?
¿Tirarlo?
¿Romperlo?
¿Pisotearlo?
Porque todo depende de ti.
De lo que tú elijas.
De lo que tú quieras.
Como siempre.
Como nunca.
Rabia.
Como cuando la vida se desborda.
Como golpear un cristal con el puño,
y que te sangren los nudillos.
Rabia.
Como cuando gritas,
te desgañitas,
hasta que te falta la voz,
y te das cuenta de que nadie te ha escuchado.
Rabia.
Como cuando la vista se tiñe de rojo,
y oyes a tu corazón romperse...
Gracias poeta, por tus siempre bellos y pragmáticos comentarios. Espontaneidad, y pasión, cosas que yo también encuentro en tus letras y que me halaga que puedan hallarse en las mías.
Cada vez te desquiero más
y cada vez te odio menos.
Cada vez es más parecido a la indiferencia.
Y más peligroso.
(Para ti, que no quieres perderme)
Porque del amor al odio hay sólo un paso,
y odiar y amar son lo mismo, pero al revés.
Así que ponme patas arriba.
Enfuréceme.
Córtame la...
Tienes razón, nomar, lo más peligroso de todo es el daño provocado por nosotros mismos y nuestras desfiguraciones. Un saludo, poeta, y gracias por tu comentario
A través del cristal.
Atrás,
ves,
otra (difusa) perspectiva.
El vaho se pega en tu ventana.
Despega la melancolía
de tu cristal empañado
que desfigura las formas,
que intercambia colores,
que emborrona palabras
y trasluce gestos.
Cuando está encerrada
entre tinieblas,
rodeada de miedo,
se crece,
y poco a poco busca la luz
abriéndose al exterior
como un girasol
con un rayo de esperanza.
Hermosas y verdaderas comparaciones las suyas, Fernando, que muestran una gran sensibilidad hacia mis humildes versos. Gracias por sus palabras, poeta, un saludo.
Tarde.
Simplemente tarde.
Simplemente tardé.
Simples, mente y corazón
que no se dieron cuenta
de la complejidad
de tus sonrisas.
(Que no se dieron cuenta
de que me amabas)
R e s p i r a
Profundamente.
Respira.
Respira
cuando poses el arco
sobre tu violín,
y siente.
Siente
como vibra
cada milímetro de tu cuerpo,
como se eriza
cada centímetro de tu piel.
Como transmite magia.
Respira
y cuando suene el pistoletazo
corre hasta el final, hasta la meta.
Hasta tu...
Llena de huecos.
Llena,
pero a partes vacía.
Años buscando las piezas de su puzle,
pero todas no encajan.
A su teorema le falta la incógnita,
porque la x
no señala donde está el tesoro,
porque el hoyo está vacío.
Como cuando a la rabia le faltan gritos,
a los gritos silencio,
y a las miradas...
!Lástima!, !Es tan agradable la compañía que te llena el alma! Un placer leerte. Saludos.
Gracias, una vez más, nomar, por apreciar las soledad de mis humildes letras.
El mundo baila a su compás,
o al revés,
o viceversa.
Baila al compás del mundo.
Pero sola.
Siempre sola.
Se tropieza,
pero vuelve a intentarlo.
Se salta un paso,
y empieza otra vez (con la rutina).
Postura perfecta,
(no se permite mirar por encima del hombro).
Sé flexible,
(pero no te doblegues...
Estás atada a las cadenas del cielo.
La perspectiva en inmensa,
pero el vértigo también.
No pienses, salta.
Tírate, niña,
es tu mejor oportunidad.
Puedes caer, pero,
¿y si vuelas?
Sé tan libre como la caída.
No tengas miedo,
que si tropiezas,
yo te (re)cojo.
No sabe por qué,
pero todavía sigue volviendo.
En el pasado, dice,
allí había mucha vida.
Se quedó atada a las cadenas de las raíces
del corazón de un árbol, que, pese a todo,
siempre le dejó ver el bosque.
Quizá es que desde la copa de sus ramas
tenía mucha perspectiva.
Quizá es aunque se...
Érase una vez un niño
que intentaba rozar la luna
con la punta de los dedos.
Corría por los tejados intentando alcanzarla,
pero nunca era lo suficientemente rápido, porque se hacía de día.
Érase una vez una niña
que intentaba rozar el cielo
con la punta de los dedos.
Corría de árbol en árbol...
Quiso bailar bajo la lluvia.
Corrió hacia ella,
con los brazos abiertos.
"Está loca" decían,
"Se va a mojar".
Mojarse,
de eso se trataba,
de arriesgarse,
de atreverse,
de decantarse.
De romper sus cadenas
y volar
(con los pies en la tierra)
Giraba y giraba
descalza de ataduras
dibujando...
Todo vale en el amor y la guerra.
Pero ya no hay amor.
Ya no es mi guerra.
Ya nada vale nada,
no valemos nada,
(no valgo nada).
Por eso mis pulsaciones
están más muertas que nunca.
Tan muertas,
que ya no pulsan las teclas
(blancas y negras)
de mi corazón
para que vuelva a
(amar)
palpitar.
(Por...
Se deshace entre sus dedos,
como la arena.
Sólo quería una última oportunidad,
pero los segundos pasan,
y las esperanzas se le acaban.
A la siguiente ya no puede darle la vuelta al reloj,
ponerlo cuenta atrás de nuevo.
Tic-tac, hacen sus pisadas en las dunas.
Lleva semanas en el desierto, y...
Es preciosa, y lo sabe.
(Ojalá se lo creyera).
El repriquetear de sus tacones
resuena en el asfalto
(casi parece música).
Tapada por su sombrero de ala ancha,
(aunque sigue sin poder volar)
oculta sus profundos ojos
(que leen el alma, pero no
hacia dentro)
Su vestido se ha enamorado del aire y...
Se le acaba la vida.
Se le consume,
(como su cigarro).
Y (entre calada y calada)
se llena de cenizas.
Las tinieblas que le rodean
le han acompañado siempre,
(desde aquella vez que quiso probar)
Se arrepiente, (quizás),
pero con una sonrisa
(se sigue colocando el arma mortal)
entre los labios.
Su risa,
que pese a trazar la más hermosa melodía,
suena un poco apagada.
Sus ojos,
que acostumbrados a vivir entre tinieblas,
les duele ver la luz.
Su vida,
a la que le preguntas:
¿Cómo te sientes?
(Y aunque su cabeza diga feliz),
(la hojalata de) su corazón (roto) susurra:
frágil.
Quiero que sepas que he pasado página.
Que ya te he olvidado.
Hoy, por fin
el sol ha sonreído,
y sus rayos se han filtrado entre las cortinas,
y yo he sonreído.
(Pero no quiero que sepas
que eso me ha recordado
a cuando sonreías,
y tu luz se filtraba entre mis grietas,
y yo sonreía)
Hoy, por...
H u m o .
Que dibuja figuras en el aire,
que empaña pensamientos. (Y cristales)
H u m o .
¿Qué es lo que se quema?
¿Un amor?
¿Una sonrisa?
¿Una lágrima?
¿Un miedo?
¿Una idea?
¿Una vida?
H u m o .
Que sale de la chimenea
de tu cabeza,
y se aleja dejando nubes
como un rastro de migas de pan.
Ya no puedo más,
me he cansado de luchar.
Esta ya no es mi batalla,
ya no.
Con el tiempo he aprendido
que la mejor manera de enfrentarme a ti
es ponerte la otra mejilla.
Tú mismo me has enseñado
que la mejor manera de combatirte
es soltando las armas.
Sé que soy tu objetivo.
Sé que soy el blanco...