Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Es como una enredada y aterciopelada selva oscura.
Como nube condensada, lista para precipitar y chamuscar. Esponjosa, sedosa…
Una alucinante e impetuosa fragosidad, conquistadora, capturadora y seductora, en la que deseo hundirme y perderme… Que anhelo hilvanar.
Me encontraba abrumado, hundido en mis más lúgubres sentimientos, perdido en las ruinas de mi alma. Sumergido en un sufrimiento inexplicable, pero, aún así, desgraciadamente propenso a sentirse, sin clemencia ni calma.
Como madre, a la que le arrebatan su hijo, como un niño, al que le arrebatan...
Eternos minutos transcurrieron, preciosos, no lo negaré, desconocidas emociones despertaron, y todo, se puso al revés.
Con tus inocentes miradas mi pequeño y ensombrecido mundo lograste detener, para luego con un par de sonrisas, todo en él esclarecer.
Como recién enamorados, ambos nerviosos...