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Detesto estas cuatro paredes,
que hieren mi audaz valor.
Detesto estas gentes
como aquel que nunca rozó el amor.
Como aquel que acuchilla mi estampa
entre la sociedad y el corazón,
que tiñe mil sendas grises
cruzando el canto del ruiseñor.
Detesto las mentes que me cruzan,
como...
Apenas mi luz parpadeaba. Sólo su presencia despampanante lograba debilitar hasta el más fiero león hambriento de amor.
Un suspiro, dos.
Melodías vagando por el efímero camino que rodeaba mi aura, mis ansias de encajar, inválidas ante tan gran tormenta de emociones inhóspitas.
Mis pupilas...
Las rosas marchitan,
al compás de la ausencia,
cadáveres invisibles
ante mis pupilas heridas.
Cuánto dolor en el alma,
y al unísono suena,
esos ángeles inexistentes
que mi corazón encierra.
Versos, sólo quedan
dormidos recuerdos que vagan
entre la penumbra de nuestro ser,
que sólo...