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Deja que mis dedos sedosos acaricien la flor de tu vientre,
que mis labios sedientos prueben el sabor íntimo de tu semilla ardiente.
Deja niño que mi delirio sueñe...
Deja niño que sueñe.
Días se harán mis noches
y las primaveras dormidas regresaran
a mi habitación dormida,
deja que mis...