Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Gélida y suntuosa aquella noche era,
de espesísima niebla casi opaca.
Gran perdición como mar en resaca,
otoñal suspiro, ruina sincera.
Ecos de aullidos abundan afuera,
cazador ansioso por llenar saca
con su fusil al enemigo ataca
si cedro centenario pronto muera.
Furtivo y solitario...