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Ya todo es posible,
menos tú
y tus corazones rojos.
Un día desaparecerán,
por mi mano
o por la tuya,
y yo con este amor:
la más mortal de mis virtudes.
Tan frágil,
y dentro de mi corazón
como una astilla de vidrio.
Tan mío,
tan frágil,
y yo,
amando
como si fuera inmortal.
Y este amor
que me...
No recuerdo el último consejo que me dieron.
No tengo alas,
y cualquier excusa es buena para no tenerlas.
Tan sólo que estoy cuando no están mis amigos.
Pienso que ya no tengo una familia,
y no me veo como tú en el mundo que moldeaste.
Y no quieres saber de mí,
más bien no quiero que sepas de...
Tu puño:
el amanecer sobrio sobre mi rostro.
Tus ojos cerrados,
los míos — abiertos como mi propia lápida —
mirándote.
Eres la bestia que temí,
la que acuné en silencio,
la que alimenté
a sabiendas
de su hambre,
eres humana,
después de todo.
Tu piel ardía,
como brasas.
La mía,
sal y abismo...
Hacen ya trescientas canciones.
Tus ojos serenos se lanzaron al vacío.
No sale el sol a calentar esta tierra sin ti,
y estos días transforman mi vista,
mis oídos en ruido blanco.
Ya no soy yo.
Ya no sé ser lo que era.
Solo queda de mí el estrellarme contra el piso
hasta volver oro el calcio de...
Hoy no salió la luna.
No estoy seguro de lo que vi, tal vez era ella.
Tal vez la vi por segunda vez, y la busqué en una multitud borrosa;
busqué un suave resplandor entre luces afiladas como agujas.
Entonces se apagó la ciudad, entonces se calló el gentío.
No estaba por ningún lado.
Así que me...
Y con esta lluvia fría sólo resbalo, consciente y estúpido, a saber de ti sin verte a los ojos. Quiero pasear en tu casa en la noche de Navidad. Todos duermen esta noche y esperan cálido amor por la mañana, y yo soy como un fantasma recorriendo los pasillos y respirando lo que sobra.
Entonces...