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Es un honor compartir mi trabajo en este espacio. Cada lectura y cada comentario son piezas clave en mi proceso de crecimiento hacia la publicación. Gracias por ser parte de este viaje entre la lírica y el misterio.
Es un placer compartir este rincón con tantas voces.
Gracias por detenerse en mis letras; espero que
hayan resonado en su interior tanto como en el mío al escribirlas.
Gracias por asomarse a mi universo lírico. Actualmente estoy trabajando en perfeccionar mi voz y estas piezas son parte de ese viaje hacia algo más grande. Aprecio profundamente que me acompañen en mi proceso de escritura.
Mora un ente en la penumbra,
inquietando el corazón;
son tambores que retumban
al compás de mi aflicción.
De hinojos ante el espejo,
viendo el vidrio quebrantar,
los fragmentos del recuerdo
que el tiempo osó profanar.
Mi piel, marchita y rendida,
se entrega al polvo y al mal;
ya no hay...
Un vetusto reloj ha enmudecido en
el instante en que tu sombra se desvaneció.
Las hojas secas han caído ya;
el invierno su presencia reclamó.
Hay un silencio...
una luz apenas visible
en esta obscuridad.
— Carlos Lagui