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Con estos ojos que contemplan la muerte calcino el trébol que el azar me ha entregado, pues busco que mi destino arda con él. Es un desorden incongruente donde trabajo para financiar la fosa de mi propia derrota mientras la madrugada se viste en cuerpo de otra puta ajena.
Me despojo del cariño...
No me saludes con esta solemnidad que parece más condolencia que veneración; recuerda que sigo siendo el rey de esta libreta, aunque solo sea en su sombra. Si leyeras cada fragmento de ella, entenderías que escribir en este reino es una parsimonia sacramental.
Contemplo cómo derrocan mi corona...
No confundo estos versos, abigarrados de crudeza, con el eco de un lamento indeleble; no son un estrépito amenazante que se disipa, sino secuelas destinadas a languidecer en un impasible silencio hasta quedar postradas en mi libreta deshecha.
Organizo aquellas falacias mentales que nutren mis...
En este mundo al revés, mi racionalismo se vuelve honrado y no permito que el ego sea la base de toda certeza; no sé si Descartes aprobaría esto, pero necesito existir para luego pensar. El sol, en la paradoja que planteo, me congela con rayos que perforan mi memoria tan profundo que solo hallo...
Me angustia que mi inspiración brote de este vacío cenital bajo la idea de que, al escribir, solo hago ostentación de mi propio ocaso. Me invade la certeza de saber que mi sepulcro estará deshabitado porque no descansaré ni en la cama donde hoy me rindo. Ese lecho, ornamentado con flores...
Hospedando la cordura en esta funesta taberna, ritmos endémicos me invitan a bailar una salsa que dicta los pasos de mi más profunda desazón. Bien sé que esta melodía no es una gallarda lenta y que, tras oírla, la tinta no brotará por mis poros; sin embargo, no puedo dejar de admirar su...
Adiestrado trazo por tus soberanas líneas, socorro fiel para ahuyentar mi huida placentera. Gracias a esa sensación de libertad brindada en esta solitaria realidad que me ha parido, puedo describir mi existencia como un habitáculo omnisciente y llamarte el digno escribano en mi juicio final...
Parecía que todo era distinto en esta existencia baldía cuando tus ojos observaron la vacuidad y te quedaste para admirarla. Quién nos iba a decir que ese acto tan altruista sentenciaría nuestro destino de tango y flor.
Me olvidé de la muerte y su cortejo en el hombro, mientras apostaba todo a...
Enfrentando al espejo no logro escandir mi corazón; solo veo un resquicio del lírico reo que pensaba que, escribiendo su calvario, iba a sopesar el dolor. Pero, con cada calamidad, los poemas han ido perforando mi pesimista ínsula hasta dejar un miedo que todavía susurra en mi torrente.
Inmensa...
Retornado a su cuerpo con un apetito voraz, dejo que el anonimato nos devore en un deleite de gemidos y cenizas. Es otro manjar el que impregna mis letras, las cuales poseen ya una borra de soledad asentada en el fondo; y es por ese hartazgo de escanciarla en esta copa hendida que se me escapa...
Abriendo las compuertas de este compás oscuro, me he vuelto devoto a un estoicismo que me obliga a reconocer la precariedad de lo que escribo. Es un atributo fortuito que acepté con una nobleza que ahora admiro; venía en sus cláusulas un destino tan piltrafa que, con los años, asumí como mi...
Profanando mi máscara en este infierno de libertinaje, mi arrogancia dicta un lurdo retazo artístico, incapaz de distinguir entre un ocaso ajado y una noche de borrachera fatua.
Perdido en el ocio trivial, un vacuo establecimiento me sirve mi ginebra sin tango. Mientras tanto, bajo esta abulia...
Bajo este arrebol que se tiñe en el ocaso, dejo que se tejan los hilos rojos entrelazados en un laberinto de faunos que me obligan a escribir ante la luna llena, para volver esta escritura inmortal.
Otra elegía precoz que se derrama febril en el papel; tal vez sea mi única forma de alcanzar el...
Sentí tanto amor en tus brazos al ver que nada se decapitaba: ni mis letras, ni tus ojos, ni tu boca; apenas una lumbre de deseos, ese placer acerbo que terminó por manchar la escritura de este detrito.
Acompañando a este imberbe caballero a recuperar su armadura deshilada, te embriagaste de mi...
Desgarra el vástago recuerdo de empezar otra vez; ya me acostumbré a la banalidad de su mirada. Sigo pereciendo en el cuaderno mientras vuelvo a roer este hueso que es el arte, como un perro famélico y lánguido que transita en esta basura literaria que asumo como propia.
Qué inaudible...
Otro resquicio de ignorancia que transmuta en un hálito indetectable en la inmundicia de este arte, que a veces juega conmigo y otras veces es la acedía más loable que puedo cargar.
Ya solo distingo la opacidad del monótono cuadro barroco que se dibuja en un tenebrismo desde mi ventana; la...
Hoy encontré un poema que me habías dejado y lo leí con una febril ansiedad de reencuentro. En él me suplicabas que no abandonara a mi padre; ante tu ineludible ausencia sentenciada, me legabas el peso de sus nostalgias, las cuales se intensificarían con los años hasta convertir su presencia en...
Nada sería de mí sin este maldito arte, que se vuelve la limerencia más pesada de mi folio. Tantas noches para derramar mi sentimiento crudo que, por desgracia, es lo más inefable de mi historia. Camas vacías y esta resignación convertida en protesta se acuestan hoy en el hueco que su cuerpo...
¿Qué me deparará este nuevo e infausto año? Espero que no sea un camino yermo. Ya me enamoré y traicioné su lápida mientras entregaba mis versos a su oropel cariño; terminé componiendo en este celoquial parque, testigo mudo de mi devoción prescrita.
Creí en la asechanza de su mirada y resultó...
¿Cómo es que el miedo me advierte que emprenda la partida, mientras deja que me encuentre o que me pierda? Nunca le sería infiel a mi folio, ya que escribo lo que siento con una letra sumisa que se cansa de las derrotas prolongadas, las cuales circulan como leyendas de mi guerra o de mis...
Las deidades de mi razón dan luz a la Heda de mi mitad podrida. Entiendo que cargo una lapa de muerte transitando en mi sombra, la cual me hará cavar, sin prisa, la fosa de mi regreso; allí, como Ulises, habré de entregar mi sangre para que las sombras por fin logren hablarme.
Espero raptar a...
Me pregunto cuántos fantasmas quedan tras esta barrida de letras,
cuyos recuerdos solo veo en mi mente pasar; ya volví a estar solo mientras me caza el destino vareta,con amores que me cuidan sin saber que tan solo mi cama van a ocupar.
Que se vayan ninfas, amatias y musas,
porque no creo que...
Hoy te visito en tu lápida; pues este bucólico paisaje es la inspiración de mi dialecto. Tranquila, que tu suerte fue mi maldición heredada, y yo, cándido de malicia, empecé a redactar los poemas que comenzaron por ser un decoro por tu partida.
Quiero contarte que el amor es mi desidia más...
Diestro y siniestro son las disonancias
cognitivas de mis versos,
que propician una irrisoria muerte en cada trazo que marca a mi corazón,
pero que mi mente necesita.
Creaciones dignas de una indolente nostalgia que, infelizmente, a mi pluma le encanta. No espero que cuente mi ascetismo en...
Mi barba es una hirsuta desprolija; debe ser que los desdenes crecen en mi cuerpo tan rápido como me afeito. ¿Será que nunca me quitaré esta máscara de artista lánguido, que cuando se me cae solo queda una mortalidad desnuda?
Adusto de afectos, redacto mis argucias disfrazadas de homenaje, lo...
Golpes en mi ventana, y la inmaculada lluvia me vuelve a tirar en un abismo con ceniza. Ayer fusilaron a mi corazón, esparciendo un dolor que agosta mi alma a un desesperado apremio de escribir. Ya no me importan honorarios y los placeres que esto conlleva; prefiero extinguir tu huella de mi...
Estocada final, y allí quedé, en un momento de silencio, perdido en su mirada y envuelto en un instante de vacío. Una escalofriante suerte maldita vuelve a tocar la puerta y, por desgracia, le vuelvo a abrir.
Esta vez no quiero camuflar este dolor leyendo diccionarios, ni me perderé en la...
Ostracismo proclamado, y el editor aclamaba mi destino,me pregunto qué me deparará en este sumerio final
y cuáles serán las letanías de mis condolencias, que sonarán como tangos desgarradores y olvidados.
Un egregio poeta es lo único que destacó en mi batalla,mientras ellos tenían tus ojos para...
Me ve pasar y menciona mi nombre,
como si nuestra historia
fuese una faltriquera destruida,
derrumbada por su fulminante mirada.
Yo le respondo el saludo
con mis miedos,
que estremecen mi voz,
y este queda
en una trémula, endeble y desmoronada.
¡Qué inmadurez de mi alma
que no puede tenerla...
La lluvia me persigue; ¿será que me encierran
con barrotes transparentes
mientras sopeso la ilustración prescrita
del beso inerte de la muerte?
Masacrando mi historia, fumo
acompañado de mi dolor,
diáfano y taciturno;
solo distingo lágrimas o gotas que, como unos pajes, acompañan a su sombra a...
La verdad escueta en mi adherente vestigio de recuerdo; ya me sobran bríos para manchar el papel como un semanario de primera plana con detalles imperfectos y deteriorados.
Su contoneo, una avería para mi corazón que, desplegando su coraza, deja una ristra esparcida por todos lados y enredada en...
Sentado en una banca rota, es el mejor instante para apreciar mis endechas escritas, que malgastan mis letras en un propósito funesto y sometido a mi voluntad.
Viendo a otro lado, repaso la locura infrecuente de ver lo macabro de sus ojos con una apariencia hermosa, que, como una obra de...
En la inserción burda de mis versos turbados se asoma una belleza umbría que me hace abusar de una insurrecta analogía densa, caracterizada por el desahogo paupérrimo de mis amores extraviados.
El gris se volvió negro y con él mi escritura críptica, decadente, lúgubre y débil; ya los sueños...
Tenue garúa que instiga mi grafema trastornado que después de todo se vuelve un detrito sucio y escarmentado por el odio que se atraganta en mis dedos.
Espero que mis obras no sean póstumas después de mi partida y que queden como un epitafio triste de un poeta ignoto; solo quiero reanimar mi...
Espero que el arte pueda ser transmitido y que sea coherente con el entendimiento y la percepción real del poeta o artista, ya que si no hay una coherencia deja de ser arte y se transforma en engaño.
Siempre un placer poético alde
En este instante, peco para dejar tu existencia en un plano degradado y nefasto; ya no condecoro tus adjetivos con ornamentales cumplidos, ni dejo que la debilidad que te tengo sea artífice de este poema altivo.
Ahora dejo tu recuerdo sepultado en las profundidades de mi injuria, que denigra una...
La máscara se quita y solo quedan huesos, manchados con máculas de nostalgia, que inundan la habitación con una acritud de muerte y de pordiosero bardo.
Sentimientos intransigentes me dejaron sin piel mundana y me llevaron al heroísmo de un hado execrable por algún dios caprichoso.
Mi espada...
¡Cuánta adicción de escribir bajo la lluvia!
Las gotas caen con su diáfano mensaje,
que inconscientemente se traslada a una urgencia de escribir las aberraciones de mi lobreguez.
Noto mi pluma más tallada
con la anhedonia pertinente
de un melancólico diacrítico;
pero dejo que solo derrame su...
Mi arte está mancillado con una luz paradójica y oscura;
Dicen que mi blasfemia, densa y sin fisura,
lidera la apostasía de un influjo anacrónico con una forastera literatura cada vez más decadente.
A veces abuso de un intelecto camuflado
de insurrecta ignorancia,
o solo hago odas para cortejar...
Ingrata melancolía conversa,
que se cambia a imperante castellano.
A veces se vuelve llano
ante una despedida pertinente.
Efímera percepción de olvido:
ya solo puedo distinguir tu belleza en mi cuaderno.
El contraste hace mi término
y por cuál me aflijo:
ser un hombre triste con una...
Hoy las ofrendas se las hago a un falso deísmo, pues creo en una entidad mundana acepta mis poemas como parte de mi deuda hedonista, pagando con letras mi dolor falaz.
Algunas veces pienso que todo es una falacia tediosa que determina mi arte como un desgarro paleolítico, dado que tu ausencia...
Abrazado al rencor, las letras van mano a mano
con la belleza de sus ojos que siguen su camino de Corrientes y Esmeralda.
Fumando espero los amores que se extraviaron en el tabaco,
mientras un solitario poema me deja la garganta con arena.
Un malevaje en mi libreta marchita mi frente;
Leyendo a...
¿Qué pasa, Muerte? Otra vez tan sola
como mi tristeza.
Espero que este cigarrillo no te incomode el lamento,
pero quiero contarte por qué estoy acá,
hablándote de amor.
Otra vez te invoco en esta melancolía
negra, sucia, repetitiva,
que me hace derrochar sin despojos
los sueños donde su adiós...
Clausuré mis tragedias pensando en nunca más verte, traspasé mis fronteras de dolor y terminé por escribirte otra vez.
Le hice una promesa a tus manos de borrar todas las caricias que me dejaste empeñadas y, en cambio, me pagaría con la mentira de tu desprecio.
Ya son actrices tus manos y las...
Carencias verbales, tu antología de feria; yo le temía a la suerte y terminé por rifarla. Cuando tengo dudas, mi lápiz derrama y, como Valdelomar, pinté tu ausencia. Ya las letras me brotan por las manos y afano la melodía. Gusto de muerte, que es mi antología.
Como Cortázar, pinté una rayuela y...
Carcomiendo mi cabeza, cuestiono mis notables acciones que perjudican una tristeza infectada con su desidia. Ojeras de poesía maquillan mi cara mientras desecho en el suelo los poemas que abandoné.
Tengo que endurecer mi corazón, ya que las palabras que escribo son las que tú ya no sueles ver...
Detallo tus estados y la distancia es visible,
estalló mi pecado cargando con miedos explícitos.
Es crítico que olvides que me olvidaste,
ya que no olvidaré a la que me olvidó.
Juego con las palabras y se enredan en mis dedos,
rogando a los dioses que me devuelvan las mentiras de tu voz.
No sé...
Huyo de tus ojos, debilidad de mi sentir,
arrastro indiferencia que aprendí de ti,
te duele el silencio, mis labios prohibidos,
y no escucharte es el mejor ruido de mi melancolía.
Coqueteas con mis tristezas, apareces de repente,
cantando tu dolor, reaparecen los tangos,
esquivo tu presencia...
Nefasto retrato que va cargando solitarias letras, espejo farsante que esconde los reflejos carentes de verdades que acongojan las tinieblas escritas de mi corazón angustiado.
Rostro de migaja, en tu compañía mi melancolía se paralizaba, resaltaba tu belleza disfrazada de olvido que hoy es la...
Removiendo las cenizas
de algún viejo recelo,
gotas caen en suspiros
que acaban por lavar nuestras espaldas
con amores fulminantes.
Adquiriendo la costumbre
de no dormir por las noches,
sigo fumando el pasado
porque no tengo paz para dormir
ni desvelos que regalar.
Con un amor ya sin nombre y...
Regresa a esos labios que te contagiaron locura,
pero regresa sin escurrir palabras,
regresa a esas angustias de irte volando,
pero no olvides el camino a casa.
Regresa a las sombras que me diste,
que esas bastardas recitan mis mentiras,
no dejando de pulir recuerdos
que solo tienen oscuridad y...
La Reaparición
Reapareció entre las sombras como un demonio que presagiaba tristezas,
se volvió a acostar en mi cama y el mundo se paraba en el silencio,
volvió a tomar mis manos de inseguro y prometió quedarse compartiendo mi soledad.
La Promesa
Cumplió la promesa, se postró en mi desdén...
Observando su imagen pasar,
se me revuelve el corazón;
poniendo serio mi querer,
dejo que su mirada me roce.
Ya son varias noches que se despidió,
pero su imagen sigue allí.
No sé si sea una obligación de tu alma
o una maldición de la mía.
Su partida se hace eterna
mientras derrocho la tinta de...
Existencias irreales
tratan de contagiar mi desdén,
personalidades intranquilas
son los residuos de sentencias
calcinadas en los huesos
y que redactan con añoranza
las soledades que se quedan en mis dedos.
Ya no sé si escribir o censurar mi locura,
trato de calmarme, pero habla el lápiz...
Necesito escribir,
tengo un arrepentimiento
que me escarba el alma
y me hace desangrar palabras
en cada hoja que me encuentro.
Ya las nostalgias se están volviendo insoportables,
se escurren por las grietas de mi corazón
y siempre quedamos yo y mis poemas muertos en un fino papel.
Mis amores...
Cambiando sensaciones,
divago sobre realismos mágicos.
Otoños sin patriarca
me recuerdan que en agosto nos veremos.
Memorias intransigentes
honran a mis putas tristes,
ya que mis amores solo tuvieron un poético cólera.
Crónicas predicen una muerte anunciada
que, fulminándome ferozmente,
me...
Contando los minutos de las noches que me hacen falta para morir,
después de las once mi casa queda en silencio, erizado por los murmullos de ella.
Le recé al destino por nunca más encontrarla en mi vida.
Los futuros no son lo que aparentan ni lo que soñaba y así fue que descubrí la nostalgia...
Otra vez me lancé a tus ojos
y las heridas se abrieron de par en par.
Otra vez te desnudé el cuerpo
y terminé arropando mi soledad.
De nuevo el tacto palpó tu piel
y recordé por qué te escribo.
Otra vez te despediste en secreto
y supe que no puedo amarrarte a mis brazos.
Mis deseos te...
Si tanto amas el rencor
y quieres desintegrarlo en un mórbido papel,
solo busca tu soledad en un rincón.
Si tanto añoras su indiferente querer,
regresalo a los silencios del corazón.
Si sientes que la muerte te regaló tu deber,
encierra tu dolor para que se quede allí.
Si sientes que la...
Con besos y porros evito que quieras volver; será el último poema que te escriba. Ya la nostalgia me reclama despedirme y regresar a mi humo de olvido.
Debes estar triste por mí, otro amor que se me vuelve ceniza y queda congelado en mi cenicero. Sé que dije que solo tendría melancolía para ti...
Otra vez me desahogo en este frágil papel,
que refleja sin ganas los naufragios de tus palabras.
Algunas veces dudo si me sueles querer
o es otro espejismo sin gracia de mi cruda realidad.
Esforzándose, mi alma te intenta hablar,
pero solo escucha los recuerdos de un intransigente placer.
No sé...
Qué hermosa silueta que se viste en mis mañanas,
con un pelo que me recuerda las nostalgias del pasado.
Quiero agradecerte por el regalo de tus ojos,
que me dieron fuerzas en esta melancolía inútil.
Vistiendo tu cuerpo impecable, mis ojos siguen tus pasos,
mientras la mañana me comienza a...
Derramando nostalgias,
desaparezco en un abismo de delirios.
Rectifico si mis nostalgias traen fecha,
o están etiquetadas por colores,
años o por tacto.
Intenté enfermarme de amor
para encontrar la cura de mi soledad
y, lamentablemente,
solo encontré otro fantasma
contando mis cigarrillos...
Caminando sin regreso, mis demonios se despiden de ti,
con la maldición de abrazarte que cargan en mis brazos.
Ya tu silueta no será el paisaje de mis mañanas
y volveré a un desvelo de cigarrillos.
Sigo caminando mientras nos despedimos sin un café,
ritual más bello para agradecerle a tu...
Rogando caricias en una noche desolada,
tengo que dejar en palabras lo que me suele doler .
Caigo en el deterioro de una dependencia insana,
al volverme adicto a sus ojos.
Creo que la suerte me la va a quitar en silencio,
regalándole sus besos a otro amor.
Tengo que retenerla para que no se...
Regresando a nuestra cama con mi alma desolada,
solo tengo de recuerdo tu poema que te devuelve a mí.
Tengo tumbas, tengo flores, tengo fantasmas que me hablan
burlándose de mi demacrada soledad.
Pido a la muerte que regreses en la noche,
ya que en las mañanas no te puedo ver.
Ya las caricias se...
Tengo de viaje tus locuras que se plasman en tu ser,
un sentir dudoso que te aferra a mí.
¿Son verdades las palabras que divagan en la noche,
o son verdades las caricias que me sueles deber?
Espero que el mar te regale las mañanas
en tu agitado corazón,
o espero que la arena en el alba te haga...
Un errante bohemio se curte en mis huesos; mi desolada ventana es un rincón sentimental.Ya la luna me clava puñales de recuerdos que se van con tangos y textos que solo cambian de piel.
Arrastrando mi tristeza a la cama, solo encuentro un poema desolado que acompaña la noche en su fina...
Con mis palabras, sin careta, intenté desnudarte mi alma,
con caricias etéreas que se fusionan a mí.
Latidos con sonetos retumban la mañana al despertarme
y ver que aún sigues aquí.
Ya las verdades nos acompañan en un deseo inquieto,
jugando con mi honor inerte para poder vivir.
Sé que con el...
En un derroche de recuerdos, intento recuperar tu alma pues la muerte reclamó. En un amor efímero que me pide buscarte en sombras y no soltarte hasta cuando la luz de la madrugada me anuncia que es tu hora de partir.
Destierro con letras repetidas los vestigios de tu imagen los cuales me...
Pidiendo socorro al universo inútil, mi alma se desviste de ocio.
Cuando subo y bajo del dolor y se me ven las cicatrices del pasado,
creo que todo es nada y el silencio es mi miedo más valiente,
que me sigue penetrando con la nostalgia de tu mirada.
Siento que mi vida es una estafa de Dios,
al...
Dejas atrás tu melancólica agonía caleña, y besos que para ti nunca te pertenecieron.
Te perturba una lápida fría en la que mis letras desdichadas se lamentan, dejando que mis demonios saboreen y escriban por mí.
Compites con un fantasma que domina mi tristeza, aferrándose en un frío silencio...
muchas gracias por leer mis líneas y espero algún día poder ganarle a la muerte.
Siempre un placer poético tenerlo por acá alde, saludos desde mi amada Colombia
Caminando sin regreso perturbé a la muerte por acompañarte en tu dolor, buscando el destino que me permita verte otra vez. Solo una ventura desolada afrontará mi corazón si quiero verte de nuevo y tenerte hasta la vejez.
Paraísos etéreos se disfrazan de ti, y yo, buscando el camino a un...
Un perjurio de vida se ha perdido en tu muerte,con una falsa soledad que miente a tu favor.Solo oscuras letras me pagan por tu recuerdo, que persiguen mi pluma en cada poema que le escribí.
Preso en una noche lluviosa, las sombras me condenan a acompañar mi dolor, esperando verla...
Bajo un cielo sin luna, recaigo en el fanatismo ciego por esperarla en noches teñidas de luto. Confieso que te veo leyendo tus pesares, plasmando en tu libreta algún poema que seduce a la muerte y que, con el paso de los años, se ha transformado en la más hermosa traición.
Aún vivo por los...
La soledad despierta mis miedos, y solo veo oscuras paredes a mi alrededor.
Bailo con la muerte, siguiendo sus traicioneros pasos,
dejando que el último taconeo lo marque un destino disfrazado de suerte.
Ahogo los deseos de verte, que yacen dormidos entre colillas y café.
Grito plegarias por...
Hace rato que no te veo.
Te quedaste en alguna nostalgia
de noche con lluvia,
ya no te paseas por algún sueño
con desvelo inminente
donde tus ojos mudos me persiguen.
Ya tu voz solo es un eco lejano
que se llevó la muerte,
susurrándome tu nombre
como trofeo de guerra.
Yo, sin embargo,
le...
Te vas con ojos de mar y una sonrisa que ocultaba miedos, te vas con dolores de muerte que encadenan un abismo de canto de sirena. Tu sombra se desvanece al irte, con los años solo me queda comprar la cura de mis lamentos con famélicos besos olvidados en algún bar de tango.
Quedan solo...
Efímero año, apenas llegas y me castigas con mi suerte de botella, ya me condenas por mi abstinencia de letras que terminan en una recaída en un papel con sobredosis de soledad.
Empiezo este año con dolores más profundos que hunden mi corazón en un desierto de ceniza y muerte. Se apaga la luz...
Fríos que se entregan en un efímero trozo de papel, extintos en los ojos del amor, las caricias tienden a volverse invisibles. Diálogos con la muerte me interrumpen en escalofriantes caminos de mentiras que llenan mis caricias de silencios, los cuales se agotan en un suspiro implacable.
Ya son...
Ya dejé otras flores a tu tristeza y quiero despedirme con el aroma de tu recuerdo, como un capricho de soledad inquieta que crece con cada amanecer. Las flores que dejé en tu tumba son ofrendas al lamento o solo un consuelo de un pobre corazón.
Te devuelvo tus sueños de orquídeas, en una...