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Tu miedo huye cuando vas a la guerra,
pues eres fuego que devora el suelo;
con tu pisada vas ganando el cielo
y tu conquista se difunde en tierra.
Guerrero fiel que habitas en mi mente,
eres el dueño de mi fiel razón,
tuyo es el trono de mi admiración
por ser un alma noble y tan valiente...
La soledad invade a mi cielo,
nubes,
y estrellas,
sueños de un dueño roto,
yo, como un infierno andante,
único y lamentable,
aún lamentando,
más que la similitud de mis noches,
la cadencia eterna de mis días,
grito de ansias,
de interno desapego,
en las que me veo sucio, lóbrego,
con un...