Me despierto y estás tu,
me duermo y me acompañas.
Si mi mente sueña, te siento,
si mi corazón palpita, de nuevo eres tú.
No creo en el destino,
ni en las almas gemelas,
pero si creo en ti,
en como siento al verte,
en como me estremezco cuando te acercas.
Puede que haya un camino delante...