Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
El viento me mece.
Mi piel, entre las chispas del roce... se estremece.
Te busco, pero no te alcanzo.
Mis manos no son suficientes.
Mis ojos no están acostumbrados.
Las ramas que ocupan lugar en este espacio sombrío,
me arañan y me desgarran... en frío.
Pero mi mente no me abandona.
La...
Mar que retozón en el ocaso
abre un portal infinito al regocijo,
¡Cuánto te anduve esperando!
Marina sal, contagiosa arena;
poseedora de ungüentos heteróclitos,
de miríficos albas y auroras.
Corazón empapado hasta las entrañas,
en ti, que bañas y permeas mi templanza;
me abrazas con tus olas
y...