Sentado en la orilla, mirando aquella luna que anhelaba un abrazo,
yo podía dárselo, pero no era mío el que necesitaba.
Esa luna llena de tristeza y vacía de amor,
yo con tanto amor, pero no era mío el que necesitaba.
Luna vieja, conoce mejor el mar más que yo a mí mismo,
esa luna sabe muchas...