Me tomé un licor de sorpresas,
"¡Sorpresas te da la vida, ooh, ooh!"
Me tomé un trago largo de paciencia
con un hielo de rumores indecentes.
No fueron de mi agrado.
Bebí amarguras en exceso,
tantas que el tiempo las diluyó
y por suerte, ya ni recuerdo el sabor.
Prefiero elegir
la dulzura de...