Bajo tu piel de sombra,
bebo el veneno de tu luz,
luna fría, luna rota,
espejo de mi cruz.
Tus labios fueron pólvora,
tu risa, un derretir de hielo,
y ahora soy la herida
que no cierra el tiempo.
Me clavas en la noche
con tu filo de cristal,
y aunque grite tu nombre,
solo...