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Mina y el conde
Lo hizo sin querer
el tesoro más sagrado
que ella le concedió,
al cabo del anochecer
la despojaba de su alma
le consumía las entrañas
para después dejarla
sin saber absolutamente nada
La sangre que por sus venas
fluía no sólo era la de ella
propio no era su cuerpo
sólo la luna...