Desacata mis prendas locamente,
y luego amárrame con mil nudos.
Ser, ¡oh amo!, tus tratos, tan tan rudos;
mis muslos ser ríos, y tú l'afluente
De mis dulces súplicas sos oyente,
y a mí te tornas con meneos crudos;
roces suaves, algo estar desnudos,
y enjugados los cuerpos bellamente...