Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
La esencia del diplomático
que tiene un rol protagónico
es ser del todo antagónico
pero mostrarse simpático.
A su proceder flemático
debe sumarle su mística
para exponer la estadística
y hacer pasar como eólica
la razón de su diabólica
y mortífera logística.
Pasa el tiempo meteórico,
inclemente y sin estrépitos,
y nos vemos más decrépitos
sin ningún momento histórico.
La vida, carro alegórico,
se nos va de forma rápida.
Ya no se siente tan sápida
la alimentación dietética,
y sí se ve más estética
la figura de una lápida.
Soy un mestizo de América,
¡no soy ningún alienígena!,
y poseo sangre indígena
mezclada con sangre ibérica.
Soy una parte numérica
de la población hispánica
y conozco la mecánica
de su gente polifónica
que puede ser muy platónica
como también muy volcánica.
Yo tengo una novia erótica
que cuando cae el crepúsculo
me invita a mover el músculo
en su vivienda domótica.
Actuar como mujer gótica
es parte de su preámbulo,
y yo como hombre noctámbulo
me entrego al amor pletórico
pa luego ser un histórico
y decaído sonámbulo.