Y estabas ahí, tumbado en mi cama con ganas de amarme y yo, viendo tu varonil estado me arroje a tus brazos y suspire.
Sintiéndote, besandote, tocandote, amándote recordé aquellas tardes frías y descontroladas donde te hice mío. Mi cuerpo suda y se desliza entre tus manos y mi memoria retoma...