Hay un cadalso de veneno
sobre el horizonte.
Una mano invisible lo vierte
como la lluvia sobre la tierra,
gota a gota, segundo a segundo.
El aire se vuelve gris y asfixiante,
en el agua hay fuego que no
quema, pero destruye
lentamente.
Gota a gota por las arterias
circula el egoísmo
del...