El viento me mece.
Mi piel, entre las chispas del roce... se estremece.
Te busco, pero no te alcanzo.
Mis manos no son suficientes.
Mis ojos no están acostumbrados.
Las ramas que ocupan lugar en este espacio sombrío,
me arañan y me desgarran... en frío.
Pero mi mente no me abandona.
La...