y el misterio de esta pútrida te atrae,
todavía, tanto. Para injuriar
mis sombras. Para corromper
mi carne pero.
Porque no es fácil. Por el silencio.
En mis vértebras anidan imprecaciones
contra todes, no. Las imprecaciones siguen
fijas en mis huesos. Yo nunca le haría
a nadie lo que me hago a...