Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
He tenido que aprender a ir a cáceres sobre el último milimetro de queratina que existía sobre mi uña del dedo gordo del pie, haciendo que tenga que aprender a escribir en prosa con el meñique izquierdo mientras detrás mía hay colgado un cuadro de la verdadera razón por la que jesucristo morirá...
Frecuentemente me jactaba de mi valentía,
pero cuando llegaste me hice amigo de la cobardía.
Puedo recordar partes de mi pasado,
las veces en que aprendí amar y las veces en que solté una mano.
He dejado el amor y nunca me ha molestado,
Pero te juro mujer, que no tenerte me tiene asustado.
Es...