Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Los indígenas sembraron la última semilla, la de la muerte espiritual. Con el transcurrir del tiempo, sus epopeyas cayeron al olvido. Un día aparecieron descalzos —según sus costumbres—, famélicos, con sus deidades como souvenirs frente al semáforo.