Oh llorar,
cuanto lo habré hecho,
cuanto me han mirado, cuanto he sufrido,
como todos, sin duda.
Pero he llorado,
para sufrir más rápido,
para sentirme más pleno
y levantarme antes.
Ser consciente del dolor
y dejarlo atrás,
como el viento, que varia
y nos lleva a la deriva.
Y mañana,
mañana...