Unida a las líridos de abril,
con la velocidad instantánea
que atraviesan los destellos
perfumados el océano Universal
y me olvidas,
soy un mero eón aunque te ame
y me inmolé por ti en tal juego,
pues no fue posible crearte de nuevo.
Renuevo la calidez de tu mano,
la sombra de un beso,
el tenue...