Humilde poema
Con gran asombro aún el corazón,
de anoche, mi señora, llevo dentro,
brotando, inmarcesible, mi pasión,
yo loco, enamorado, aquí me encuentro,
henchido del deseo, en la razón
ninguna como tú me ocupa el centro.
¡Ay mujer, qué me has hecho, flor de flores,
reina mía, numen mío...