Té de Savia
El palo de savia estaba al lado
del de las guayabas.
Las parchas colgaban de sus manos
extendidas hacia esa otra nada donde
soñé que volaba agarrado a la cabellera
del falcón real Azteca, mi gran amigo
y estudiante chiapaneco, Gonzalo, veintitrés años
antes de que sucediera.
Asi...