Estás utilizando un navegador obsoleto. Puede que este u otros sitios no se muestren correctamente. Debes actualizarlo o utilizar un navegador alternativo.
Cuarentena, cautiverio,
acompañada soledad.
Me arrojo a mi interior
y me encuentro lejos,
muy lejos de la otredad.
Y es que en el silencio,
y por ruido rodeada,
te me presentas a diario
cual mágica figura
dulce y encantada.
Si hace frío o si hace calor,
si es de noche o es de día,
en la...
Me siento invisible y eso es todo,
yo,
¿que no había dicho Rimbaud:
“tú, dios, entre los semidioses”?
Tan mísero que soy,
ante el capitalismo no valgo ni un dólar,
y ante tu persona, sí, G.,
no me has amado y nunca me amarás…
Soy una niña de 7 años enamorada y rota,
me pregunto ¿por qué a mí...