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Despierta el sol dorado detrás de la montaña,
su luz primera enciende la niebla que acompaña.
El aire puro canta con voces cristalinas,
y el día se inaugura con fuerzas matutinas.
La huella del Tay* en tus altas cumbres reposa,
Pachamama, refleja su voz tan orgullosa.
Los ritos ancestrales...
Reina de mis latidos aventureros,
saciando mis furtivos anhelos,
como si las hojas revoloteantes
consolaran a este efímero atardecer,
icónica,
deslumbran tus virtudes como rosales,
suave tu piel,
como blanca y brillante la luna,
eriza al alma el pronunciar de tus labios,
incondicional...