¿Quién con fina brocha – cual ángel bendito –
osadamente pinto en las nubes,
el suave blanco que golpea tus mejillas?
Esas mejillas que dejan ver los vejámenes
del calendario; acompañan el aroma
del café molido, de la refrescante brisa de
tu aliento cuando, con fervor mañanero,
me saludas; y...