Sé del único amor,
y de la confusión ausente,
del silencio perturbador,
que rebota en el fragor
de los pasos de esta noche,
silenciosa y perturbadora
que abarco de pronto.
Se cuando te fuiste de mi sed
cuando susurré tu nombre
y te seguí los pasos
como a la criatura de la
pradera, en la yerba...