Quise ser de bendición, pero no pude,
Pues entendí que tus gracias y virtudes
sobrepasan mis esfuerzos malogrados.
Son todos tus reclamos tan osados,
que eclipsaron mis trabajos y regalos.
No pude completar lo que esperabas
y entendí que al final te he defraudado.
Ya no digas ni te expreses...