Campo
Sin aliento llegó a este vergel
Mi corazón, agitado de tanto ascender
El cansancio humedeció mi piel
Y entre la brisa, tu voz logro reconocer.
Tumbado en el abrazo del pastizal
La sombra de un roble refresca el calor matinal
El arroyo corriendo me invita a soñar
El trinar de las aves me...