de ti
me basta
el silencio
de tu sueño,
tu liviano pie,
tu boca que ríe,
el andar alegre
de tus piernas,
el café de la
mañana en la
mesa
de madera
blanca,
tu voz que es el
eco de mi
destino,
la savia de
nuestros árboles
donde habita
también nuestra
casa,
la lluvia de esta
tarde
que incendia de...