Miradas, risas y ron,
y de repente un ardid,
posó mi labio en tu labio
en respuesta a tu mohín.
Con unos besos robados,
así comenzó la lid,
robados y deseados,
es importante el matiz.
Apenas tú y yo quedamos,
la fiesta llega a su fin,
y con tu gracia andaluza
me pides salir de allí.
-Vente...