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Entonces encontrarnos en un bar
a tomarnos un café y un segundo round
mas allá de los comentarios hirientes de los abogados
que ensucian nuestros recuerdos del pasado.
Dama de los juzgados, cabellera al viento
ese manto negro no se tiende por piedad
quizás lo haga solo por amor una tarde
de...
Ayer te vi,
preciosa centinela,
con tus manos firmes
acariciando otra estrella.
Tus ojos brillaban,
como nunca los imaginaba.
Tus risas parecían,
acariciar mi alma.
Eran dos juntas,
la una para la otra.
A pesar de que tú
me dejaras con el alma rota.
Brilla siempre
mi linda centinela,
que tu vida...
Con el paso de los días
Los ojos se oxidan,
Por ahí se filtran tenuemente
Imágenes desfiguradas
De un mundo que intenta
Fugarse;
Lo recibo y albergo
Porque también
Viví con él
Momentos felices.
¿Puedo invitarte un café?
por favor, no digas que no,
siéntate a mi lado o si lo deseas,
caminemos al aire fresco del solsticio,
bebamos de esa taza después,
y mientras tú me cuentas acerca de tu día,
no mancharé nuestra plática,
con interrupciones indebidas,
en mi defensa, diré:
este...
se divisa el estuario del Tajo
desde el parque
sentados frente a frente
invocamos un ayer turbulento
que se empeña en perdurar
el tren silba
hacia un norte de amaneceres fríos
donde entre náuseas y faros
una sirena eclipsa
el ruido de los bares
sobre el escenario
actualiza la...
Mis padres se conocieron en la época de las cartas escritas a mano, las cabinas telefónicas y los discos de vinilo. La de los amores complicados y las distancias infranqueables. Cuando todo el curso de tu vida podía ser desviado por un teléfono que suena un minuto tarde, o por el descuido de un...
¿Todavía me recuerdas?
Ahora que los aeropuertos
Son sepulcros donde muere la tarde
Y nadie espera a nadie.
He vuelto después de mil años
Como un mensaje encriptado
Transmitido por los rebeldes,
Un holograma de carne
Para anunciar que aún vivo
Y que la guerra no ha terminado.
Aquella tarde, la encontré en el parque
Estaba sentada mirando a la fuente
aunque parecía que quizá su mente
Destrozaba ideas, al igual que el agua
De aquella cascada.
Mucho tiempo antes,
Lloraron sus ojos
Y con rostro inerte, carente de enojos
Llegó a despedirse
Me dijo hasta luego...
El campo de batalla quedó desolado,
Los soldados muertos fueron el abono de
Las primaveras que ahora surgen a destellos
Como frágiles flores que aparecen en
Los techos después de la lluvia;
Dejaste tu voz revoloteando en una frecuencia de socorro
La noche en que bombardeaban este barrio...