Rosa eterna,
bella y altiva,
detenida en el tiempo
como tu belleza.
Eres la lágrima furtiva,
recorriendo la mejilla
del amante secreto
que a diario te contempla.
Y yo estoy atado a ti
desde tus raíces,
enredado en el tallo
de tu cadera.
Cosiendo cada una
de mis cicatrices,
con tus espinas
que...