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Cuatro en punto de la tarde
Caminaba sin rumbo en aquel callejón.
La curiosidad empujaba mis piernas,
arrastrándome hasta aquella exhibición.
Entre baratijas y objetos aburridos,
hubo uno que me pudo cautivar.
Aquella esfera de cristal
portaba solitaria en su interior
una bella rosa blanca
en...
Entró como una luz atardeciente,
supongamos que por una ventana.
Era un recuerdo con alas de ave
y una forma de hablar como de ángel.
El recuerdo traía consigo un pensamiento
y en el: su forma de sonreír,
tan bella como una primavera sin final;
también venia su mirada,
inspiradora y de mujer...
Rosa eterna,
bella y altiva,
detenida en el tiempo
como tu belleza.
Eres la lágrima furtiva,
recorriendo la mejilla
del amante secreto
que a diario te contempla.
Y yo estoy atado a ti
desde tus raíces,
enredado en el tallo
de tu cadera.
Cosiendo cada una
de mis cicatrices,
con tus espinas
que...