Dilación terrenal,
subyugada a la intrínseca absolución,
almica ignominia inmaculada,
desprende su coagulación sepulcral,
aureola arcana,
vislumbrando piadosamente,
retraída,
invocando pluralismos absolutos,
flagelo y pantomima,
plorando las esquirlas de la rima,
desabridas concepciones...