Cuando cae la tarde
cae también el telón del teatro.
Cuando aparecen las primeras luces del ocaso
te quedas quieto y miras fijamente al cielo.
Sin palabras, la mente, de repente vacía.
En el cielo, las luces van cambiando
hasta apagarse,
dando paso a la oscuridad,
y tú sigues, inmóvil...