Quizás,
mi corazón
abandonará sus lazos
temiendo tu dulce sonrisa.
Quizás,
en mis profundos sueños
mis pensamientos subirán al cielo
para localizar
tu rostro de ninfa.
Quizás,
el placer que siento
en el fondo de mi alma
no sea más
que un dios perdido
entre mis dedos.