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Viví Massares;1031046 dijo:heinwee (o del requiem por Mihael)
Como barro en la lengua te deslizas,
caprichosa nostalgia,
hasta traerme a la palabra pobre,
a la misérrima expresión del fuego
en que me hielo y sudo sangre negra.
Apenas dibujarte
sobre el limbo contrito de un cuaderno
como una telaraña.
Y yo yo siempre ajena,
yo siempre mosca y siempre cobardía
para aceptar que te hago con migajas
de un banquete en que fui
la meretriz del comilón de turno
y el trapo sucio que limpió su mesa.
Como el veneno que aromó la copa
en que probé la muerte,
así vienes a mí, palabra exigua,
y me callas, me ahogas, me comprimes
en la garganta el grito.
Yo no pedí blandir esta tortura
de símbolos y versos
que me hunden tus noches en el vientre.
.
Viví Massares;1031046 dijo:heinwee (o del requiem por Mihael)
Como barro en la lengua te deslizas,
caprichosa nostalgia,
hasta traerme a la palabra pobre,
a la misérrima expresión del fuego
en que me hielo y sudo sangre negra.
Apenas dibujarte
sobre el limbo contrito de un cuaderno
como una telaraña.
Y yo yo siempre ajena,
yo siempre mosca y siempre cobardía
para aceptar que te hago con migajas
de un banquete en que fui
la meretriz del comilón de turno
y el trapo sucio que limpió su mesa.
Como el veneno que aromó la copa
en que probé la muerte,
así vienes a mí, palabra exigua,
y me callas, me ahogas, me comprimes
en la garganta el grito.
Yo no pedí blandir esta tortura
de símbolos y versos
que me hunden tus noches en el vientre.
.
Viví Massares;1031046 dijo:heinwee (o del requiem por Mihael)
Como barro en la lengua te deslizas,
caprichosa nostalgia,
hasta traerme a la palabra pobre,
a la misérrima expresión del fuego
en que me hielo y sudo sangre negra.
Apenas dibujarte
sobre el limbo contrito de un cuaderno
como una telaraña.
Y yo yo siempre ajena,
yo siempre mosca y siempre cobardía
para aceptar que te hago con migajas
de un banquete en que fui
la meretriz del comilón de turno
y el trapo sucio que limpió su mesa.
Como el veneno que aromó la copa
en que probé la muerte,
así vienes a mí, palabra exigua,
y me callas, me ahogas, me comprimes
en la garganta el grito.
Yo no pedí blandir esta tortura
de símbolos y versos
que me hunden tus noches en el vientre.
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