ASTRO_MUERTO
Poeta fiel al portal
12 ABRAZOS
.
.
.
Con los relojes sangrándome dirijo hasta tu llanto
docenas y docenas de palomas.
Hoy, todas las estrellas caen verticalmente
.............engrillando el manto inmenso de la noche.
Habrá sonidos espantosos
............como espadas desgarrando el horizonte;
habrá sollozos, tremebundos,
............como si todos los perros del mundo llorasen de amargura;
habrá gritos, destrozando la escuálida figura
............con la cual te anduve amando,
y ahora muerto, muerto, muerto;
y todo esto venido desde mi alma,
porque el tiempo me duele,
me duele intensamente el segundero y por ende, el minutero
y la hora
y todo el mecanismo en su conjunto.
Y ahora, me sangran todos los relojes engranando esta tristeza, como un Cristo,
Con los pies en seis con treinta y un cuarto para tres en los brazos,
porque te amo y sin embargo te dejo.
¿Quién fuera Huidobro, así, de pronto,
para haber caído al mundo a la edad de 33,
y entonces
a penas 33 abrazos hubiérate esperado?
porque pese a todo idilio el tiempo pesa,
pesa y pasa y conforme va pasando va pesando
y repleta todos los objetos de tristeza,
pesa enormemente
y no tiene corazón tan suficiente para tan inmenso espacio.
Cual una ráfaga de calendarios furibundos
voy vagando por los másicos pasillos de este instante.
12 abrazos me separan de tus brazos efectivos,
y en esta densa situación repleta de relojes,
colmada de relojes, desbordada de engranajes y relojes,
voy engranando el segundo siguiente
del minuto siguiente
con la hora siguiente
y la espantosa diferencia manifiesta
............pesa como un péndulo gigante.
12 abrazos de distancia me empujan al borde del abismo,
solo, puramente solo,
y a punto de caer en el terrible hocico del vacío
............en cuyo fondo se destruyen todos los eventos.
Somos víctimas del tiempo,
de toda la mecánica siguiendo sus físicos caminos,
de toda ley universal conspirando en nuestra contra,
de toda la entropía asediándonos en donde
finalmente y concluida la misión de la materia
............nos rompemos en tristes partículas frías,
............Dios te salve entonces.
Hoy me sangran todos los relojes intensivos y me duelen,
inmensamente,
12 abrazos antes
............o
12 abrazos después, de ti o de mí,
así,
doliendo simultáneos en un mismo espacio-tiempo,
y en el pizarrón cardiaco triste al centro de mi tórax
escribo estas pobres ecuaciones literarias, buscando acaso,
una curvatura espacio-temporal
............donde filtrarme.
Quisiera tanto tener un agujero de gusano
en toda la extensión de mi pecho,
y desafiando toda paradoja cerrar los ojos e ir atrás,
para coger tu mano del otro lado del túnel
en donde me aguarda tu figura.
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Con los relojes sangrándome dirijo hasta tu llanto
docenas y docenas de palomas.
Hoy, todas las estrellas caen verticalmente
.............engrillando el manto inmenso de la noche.
Habrá sonidos espantosos
............como espadas desgarrando el horizonte;
habrá sollozos, tremebundos,
............como si todos los perros del mundo llorasen de amargura;
habrá gritos, destrozando la escuálida figura
............con la cual te anduve amando,
y ahora muerto, muerto, muerto;
y todo esto venido desde mi alma,
porque el tiempo me duele,
me duele intensamente el segundero y por ende, el minutero
y la hora
y todo el mecanismo en su conjunto.
Y ahora, me sangran todos los relojes engranando esta tristeza, como un Cristo,
Con los pies en seis con treinta y un cuarto para tres en los brazos,
porque te amo y sin embargo te dejo.
¿Quién fuera Huidobro, así, de pronto,
para haber caído al mundo a la edad de 33,
y entonces
a penas 33 abrazos hubiérate esperado?
porque pese a todo idilio el tiempo pesa,
pesa y pasa y conforme va pasando va pesando
y repleta todos los objetos de tristeza,
pesa enormemente
y no tiene corazón tan suficiente para tan inmenso espacio.
Cual una ráfaga de calendarios furibundos
voy vagando por los másicos pasillos de este instante.
12 abrazos me separan de tus brazos efectivos,
y en esta densa situación repleta de relojes,
colmada de relojes, desbordada de engranajes y relojes,
voy engranando el segundo siguiente
del minuto siguiente
con la hora siguiente
y la espantosa diferencia manifiesta
............pesa como un péndulo gigante.
12 abrazos de distancia me empujan al borde del abismo,
solo, puramente solo,
y a punto de caer en el terrible hocico del vacío
............en cuyo fondo se destruyen todos los eventos.
Somos víctimas del tiempo,
de toda la mecánica siguiendo sus físicos caminos,
de toda ley universal conspirando en nuestra contra,
de toda la entropía asediándonos en donde
finalmente y concluida la misión de la materia
............nos rompemos en tristes partículas frías,
............Dios te salve entonces.
Hoy me sangran todos los relojes intensivos y me duelen,
inmensamente,
12 abrazos antes
............o
12 abrazos después, de ti o de mí,
así,
doliendo simultáneos en un mismo espacio-tiempo,
y en el pizarrón cardiaco triste al centro de mi tórax
escribo estas pobres ecuaciones literarias, buscando acaso,
una curvatura espacio-temporal
............donde filtrarme.
Quisiera tanto tener un agujero de gusano
en toda la extensión de mi pecho,
y desafiando toda paradoja cerrar los ojos e ir atrás,
para coger tu mano del otro lado del túnel
en donde me aguarda tu figura.
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