Armador de Sonetos
Poeta que considera el portal su segunda casa
127. Siempre contigo.
La brisa del otoño, efluvio suave
esencia liberada del torrente
de besos de licor, que de tu fuente
bebiera cual dulcísimo jarabe.
Tu boca es el crepúsculo y la clave
que muestra al corazón tan aliciente
lo tibio de tu piel, y no resiente
el alma al otorgarte ya su llave.
Buscando por el campo y los trigales
las vías del amor, al fin consigo
reviso las señales celestiales
que indiquen o desmientan lo que digo
con versos en soneto y madrigales
cantando -niña amada- te bendigo.
El Armador de Sonetos.
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::un abrazo Ángel