Me enamoré de tí sin darme cuenta,
lenta y profundamente. Qué imprevisto,
una princesa en el pub. Todo listo
para jugar; un futbolín y apuestas.
El ganador invita a un premio mixto:
conversación y birra. Tú perdiste.
Luego ganaste el corazón, ya triste,
de este olvidado jugador, por siglos.
Tú no me quieres, ya lo sé; e insistes.
Leves desprecios para darme pistas.
¿Qué fue de aquella mujercita linda?
Antes me hacían sonreir tus chistes.
Hoy no respondes a preguntas simples...
No me hagas caso, debo estar chalado;
tantos fracasos me dejaron raro.
Y, sin embargo, qué feliz locura,
ver y callar ante tanta hermosura,
o dedicarte mil poemas guapos.
lenta y profundamente. Qué imprevisto,
una princesa en el pub. Todo listo
para jugar; un futbolín y apuestas.
El ganador invita a un premio mixto:
conversación y birra. Tú perdiste.
Luego ganaste el corazón, ya triste,
de este olvidado jugador, por siglos.
Tú no me quieres, ya lo sé; e insistes.
Leves desprecios para darme pistas.
¿Qué fue de aquella mujercita linda?
Antes me hacían sonreir tus chistes.
Hoy no respondes a preguntas simples...
No me hagas caso, debo estar chalado;
tantos fracasos me dejaron raro.
Y, sin embargo, qué feliz locura,
ver y callar ante tanta hermosura,
o dedicarte mil poemas guapos.