Tras unos días confinado
entre los muros de mi yo
vuelvo a la replica de pecho sin do.
Sabrá usted perdonar
eso que llaman retraso,
que no es más que reivindicar
puntualidad al libre ocaso.
Me encuentro triste, desconcertado,
sin musa a la que robarle secretos
el verso se me hace complicado
cuando las gaviotas eclipsan cielos soleados.
La panacea de los desheredados
se encierra en boca muda,
malditos los labios
que besan a la duda.
Puede que sea una mal verso
para tu condición de poeta en vena,
olvida la obligación de descifrar,
no lo intentes, no hagas caso,
hoy habla el corazón y su pena
y la mano tiene orden de no parar.
La lógica se pudre,
no la busques que huele mal.
La vida es un poema
que teme al desastre
que a veces motiva o desanima
que no siempre tiene un bonito final.
Por mi parte veo un paréntesis
una blanca interjección que aparece
en una frase tachada.
(Donde irán los versos tachados,
al contenedor de los desechos,
o al olvido más fiero,
es que a caso existe un cielo para ellos?)
Mi alma me pide una prótesis
para despertar cuando amanece
se siente, al parecer, insultada
por ciertas nefastas decisiones
que abocan al destino a medio plazo
viviendo atados a su norma.
Mierda de elecciones!
Viva el 15 de Mayo!
Representa en participa se torna.
Por lo menos un clavo al que aferrarse
un machete robinsonesco
en la isla perdida de valencia.
Tampoco hay que enfadarse
por más gobierno del cuesco
ni por mas hurtos que gerencia.
Deja que el trono les siga consumiendo
consiguiendo más bendita INDIGNACIÓN
que nutre nuestra amada revolución.
Tenemos que seguir debatiendo
tejiendo la historia con imaginación
haciendo patente la erosión
de un contexto en el que no queremos vivir.
Por muchas tardes de palabra y sayo
donde la luna suele ser testigo
del sufrimiento en garganta del gentío
contertulia de lujo en la plaza 15 de Mayo
nos indica el camino a seguir.
No se si algún día abrazaremos nuestras utopías
ni si quiera estoy seguro de que mañana se levante Sol,
pero por lo menos estas idas y venidas de palabras impías
hacen un poco más dorados los días.
entre los muros de mi yo
vuelvo a la replica de pecho sin do.
Sabrá usted perdonar
eso que llaman retraso,
que no es más que reivindicar
puntualidad al libre ocaso.
Me encuentro triste, desconcertado,
sin musa a la que robarle secretos
el verso se me hace complicado
cuando las gaviotas eclipsan cielos soleados.
La panacea de los desheredados
se encierra en boca muda,
malditos los labios
que besan a la duda.
Puede que sea una mal verso
para tu condición de poeta en vena,
olvida la obligación de descifrar,
no lo intentes, no hagas caso,
hoy habla el corazón y su pena
y la mano tiene orden de no parar.
La lógica se pudre,
no la busques que huele mal.
La vida es un poema
que teme al desastre
que a veces motiva o desanima
que no siempre tiene un bonito final.
Por mi parte veo un paréntesis
una blanca interjección que aparece
en una frase tachada.
(Donde irán los versos tachados,
al contenedor de los desechos,
o al olvido más fiero,
es que a caso existe un cielo para ellos?)
Mi alma me pide una prótesis
para despertar cuando amanece
se siente, al parecer, insultada
por ciertas nefastas decisiones
que abocan al destino a medio plazo
viviendo atados a su norma.
Mierda de elecciones!
Viva el 15 de Mayo!
Representa en participa se torna.
Por lo menos un clavo al que aferrarse
un machete robinsonesco
en la isla perdida de valencia.
Tampoco hay que enfadarse
por más gobierno del cuesco
ni por mas hurtos que gerencia.
Deja que el trono les siga consumiendo
consiguiendo más bendita INDIGNACIÓN
que nutre nuestra amada revolución.
Tenemos que seguir debatiendo
tejiendo la historia con imaginación
haciendo patente la erosión
de un contexto en el que no queremos vivir.
Por muchas tardes de palabra y sayo
donde la luna suele ser testigo
del sufrimiento en garganta del gentío
contertulia de lujo en la plaza 15 de Mayo
nos indica el camino a seguir.
No se si algún día abrazaremos nuestras utopías
ni si quiera estoy seguro de que mañana se levante Sol,
pero por lo menos estas idas y venidas de palabras impías
hacen un poco más dorados los días.