MARIANNE
MARIAN GONZALES - CORAZÓN DE LOBA
....
Desnudé a la poesía,
con un eco de sonrisas
y sirenas que bebieron
la prisa del tiempo.
Estaba frío el cuerpo,
en vilo,
trazando con caligrafía
un beso servido,
las rosas sin espinas
cubrían el delirio
del lirio.
El té de cerezos se servía
para otro día a las doce,
cuando se acabe el hechizo
y el armonioso conjuro
haga fila en el lirio,
que aquí dentro se tatuó
con una comilla,
!ay del cerezo, agua de boca
y duelos de saliva!
Aún no escupo el sabor
de la des-rima.
Odell
Desnudé a la poesía,
con un eco de sonrisas
y sirenas que bebieron
la prisa del tiempo.
Estaba frío el cuerpo,
en vilo,
trazando con caligrafía
un beso servido,
las rosas sin espinas
cubrían el delirio
del lirio.
El té de cerezos se servía
para otro día a las doce,
cuando se acabe el hechizo
y el armonioso conjuro
haga fila en el lirio,
que aquí dentro se tatuó
con una comilla,
!ay del cerezo, agua de boca
y duelos de saliva!
Aún no escupo el sabor
de la des-rima.
Odell