Pepe Brg
Poeta recién llegado
Sobrevivo del poco café que dejaste,
junto a las mil doscientas cenizas del cigarro,
formaron su sindicato y se fundieron
en lo que era nuestro santuario, el cuarto.
Ya no veo por donde se van las hojas
ni cuando llega la lluvia para limpiarlo todo
me han cegado las películas
y me echo amigo del rincón más negro.
Las duchas son rompecabezas tiranas,
que ayudan a sanar las grietas del cuerpo,
mi libro favorito es la enciclopedia
que aún con sus versos no habla de un tema en específico.
He aprendido que el chiste es
no maquillar la cicatriz para vivir entre las personas
más vale aceptar un defecto y mediante inyecciones
de amor hacía el cuerpo, aceptarnos.
Ya no veo más allá de la carretera de la vida
donde la tarde se pone su ropa, esperando
dormir bajo el manto más tierno,
todo se redujo, yo enfrente del espejo
y mis 200 gramos de droga.
Pepe Barragán
junto a las mil doscientas cenizas del cigarro,
formaron su sindicato y se fundieron
en lo que era nuestro santuario, el cuarto.
Ya no veo por donde se van las hojas
ni cuando llega la lluvia para limpiarlo todo
me han cegado las películas
y me echo amigo del rincón más negro.
Las duchas son rompecabezas tiranas,
que ayudan a sanar las grietas del cuerpo,
mi libro favorito es la enciclopedia
que aún con sus versos no habla de un tema en específico.
He aprendido que el chiste es
no maquillar la cicatriz para vivir entre las personas
más vale aceptar un defecto y mediante inyecciones
de amor hacía el cuerpo, aceptarnos.
Ya no veo más allá de la carretera de la vida
donde la tarde se pone su ropa, esperando
dormir bajo el manto más tierno,
todo se redujo, yo enfrente del espejo
y mis 200 gramos de droga.
Pepe Barragán