debiloto
Poeta adicto al portal
Cuanto tiempo perdido con los caudillos,
poco aprendieron de nuestros fundadores,
que intolerancia, que pena.
teniendo un pueblo, que solo le falta,
quien los guié hacia al progreso,
solo importa el poder por el poder mismo,
el rebaño que no le enseñaron a pensar,
solo vota los muertos.
Hablan de ideologías en el siglo 21
cuando el mundo está globalizado,
siempre echándole la culpa a los demás,
cuando el problema somos nosotros.
Adam Smith, el padre de la economía mundial,
decía que si dos personas negociaban un bien,
y el negocio convenía al que vendía y era negocio,
para el compraba era un buen negocio.
Pero si había intervención de un tercero era coerción
el estado argentino interviene en todas las transacciones,
Eso es coerción es falta de libertad,
individual y colectiva,
seremos libres el día que el estado cumpla solamente su rol,
de árbitro no de parte interesada en el negocio.
Nuestros próceres de 1810 tenían ese pensamiento,
lo plasmaron en 1853 dándonos la carta magna,
qué pena celebrar 200 años de nuestra independencia,
seguir con el feudalismo, se creen los vivos.
Los dueños de la verdad, y toman al pueblo,
como una masa encefálica sin neuronas para pensar,
en nombre de qué y de quienes, se arrogan el derecho,
de pensar por mí por vos, y se roban la suma del poder,
Publico para someternos.
Se creen los iluminados pero los sueños se terminan,
no faltaran los amores despechados, ni la templanza de sabios,
que nos llevaran por el camino que trazaron nuestros próceres.
pagaran su culpa los traidores.
qué pena, que pena Patria Mía.
JUAN CARLOS VILLANUEVA
poco aprendieron de nuestros fundadores,
que intolerancia, que pena.
teniendo un pueblo, que solo le falta,
quien los guié hacia al progreso,
solo importa el poder por el poder mismo,
el rebaño que no le enseñaron a pensar,
solo vota los muertos.
Hablan de ideologías en el siglo 21
cuando el mundo está globalizado,
siempre echándole la culpa a los demás,
cuando el problema somos nosotros.
Adam Smith, el padre de la economía mundial,
decía que si dos personas negociaban un bien,
y el negocio convenía al que vendía y era negocio,
para el compraba era un buen negocio.
Pero si había intervención de un tercero era coerción
el estado argentino interviene en todas las transacciones,
Eso es coerción es falta de libertad,
individual y colectiva,
seremos libres el día que el estado cumpla solamente su rol,
de árbitro no de parte interesada en el negocio.
Nuestros próceres de 1810 tenían ese pensamiento,
lo plasmaron en 1853 dándonos la carta magna,
qué pena celebrar 200 años de nuestra independencia,
seguir con el feudalismo, se creen los vivos.
Los dueños de la verdad, y toman al pueblo,
como una masa encefálica sin neuronas para pensar,
en nombre de qué y de quienes, se arrogan el derecho,
de pensar por mí por vos, y se roban la suma del poder,
Publico para someternos.
Se creen los iluminados pero los sueños se terminan,
no faltaran los amores despechados, ni la templanza de sabios,
que nos llevaran por el camino que trazaron nuestros próceres.
pagaran su culpa los traidores.
qué pena, que pena Patria Mía.
JUAN CARLOS VILLANUEVA